¿Reparación o Comprar?

La gran duda que se plantea una persona cuando tiene cualquier aparato estropeado es si tirarlo y comprar uno nuevo o merece la pena repararlo. Bien, todo dependerá de los años del aparato, el estado del mismo, y el precio de uno nuevo.

Pongamos un ejemplo: una lavadora Bosch, que nos costó 450 € hace 8 años y detectamos que tiene una avería la cual supone 90 €, ¿merece la pena arreglarla? Dependerá del uso que la hemos estado dando, no es lo mismo ponerla 1 vez cada 2 días que ponerla 2 veces a diario.

Vamos al ejemplo de un Termo eléctrico: ¿merece la pena que venga un fontanero profesional a repararlo? Un termo eléctrico es más fácil de determinar, si gotea por el propio termo, habrá que sustituirlo seguro, si por el contrario, tiene cualquier otra avería, podrá ser reparado siempre y cuando no llegue a tener más de 10 años, donde tendremos que contactar con un fontanero pero para que lo cambie.

Hay que tener en cuenta que nuestra Sociedad cada año es más consumista, y nos ”educan” a usar – tirar. Hay que luchar contra esta cultura y reparar más, las grandes marcas quieren que compremos continuamente y al final es lo que van a conseguir, que vivamos para comprar continuamente artículos nuevos y tirar los antiguos.

Espero que os haya servido este artículo, puedes dejar un comentario y decirnos tu caso para poder discutirlo. Hasta el próximo artículo …

¿Qué es el Consumo Responsable?

Consumo responsable es un término protegido por organizaciones políticas, ecológicas y sociales que estiman que la humanidad haría bien en mudar sus hábitos de consumo ajustándolos a sus necesidades reales y optando en el mercado por recursos y servicios que favorezcan la conservación de la igualdad social y el medioambiente.

El consumo responsable es una forma de consumir recursos y servicios teniendo presente, aparte de las variables de costo y calidad, las peculiaridades sociales y laborales del ambiente de producción y las consecuencias medioambientales siguientes. Cada producto o bien servicio tiene una historia: ya antes de llegar a la góndola o bien local, exactamente los mismos han pasado por diferentes instancias (materia prima, fabricación o bien ensamblado, distribución, canales de venta, etcétera).

Podríamos esquemáticamente distinguir 3 aspectos esenciales o bien formas de consumir que forman lo que se llama consumo responsable en el Planeta:

  1. El consumo ecológico implica un circuito básico de producción desde la reducción, la reutilización y el reciclado de los diferentes productos sociales. Asimismo se examinan los productos de origen orgánico poniendo el acento en la generación de una agricultura y ganadería ecológicas, la opción por la producción artesana, y todas y cada una aquellas formas de producción que no estropeen las condiciones del medioambiente.
  2. El consumo ético requiere introducir aspectos valorativos en el momento de consumir o bien de decantarse por un producto. Se hace singular énfasis en la parquedad, o sea, se trata de distinguir entre las necesidades reales y las creadas por la publicidad que estimula el consumo como forma de lograr la dicha y el bienestar (consumismo). Esta mirada crítica lleva a una reducción en la cantidad de productos consumidos y por consiguiente reduce el volumen de basura y la polución que se genera en la producción y el consumo.
  3. El consumo social o bien solidario es el que tiene presente las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o bien brindado un servicio. Se podría incluir al comercio justo, el que plantea aproximar al productor con el consumidor final para quitar las mediaciones que elevan los costes. Se trata de abonar lo justo por el trabajo efectuado, tanto a los productores de las zonas periféricas como a los que están en nuestro campo local, y de fortalecer opciones alternativas sociales de producción y también integración, fomentando un desarrollo equitativo y sostenible.

Consejos ahorrar aire acondicionado

Con la llegada del buen tiempo y dejamos a un lado la calefacción dando paso al Aire acondicionado. Pero si no hacemos un empleo eficaz y responsable de este aumentara nuestra factura de la luz en verano.

Para unos resultados de confianza y lograr un ahorro importante este verano hemos contado con la ayuda de una empresa de confianza como reparacionaireacondicionado.eu que nos ha aconsejado y dando pautas y trucos con los que lograremos conocer el consumo eléctrico de nuestros aires acondicionado y como reducir la factura de la luz de estas maquinas.

Consejos ahorrar aire acondicionado

Conforme los resultados de Fintonic, el Ciudadano español medio destina unos 101,7€ al mes en gastos como agua, gas y electricidad dependiendo de la zona. Este gasto se puede incrementar en verano con el consumo del Aire acondicionado. Si atendemos a los estudios publicados por el INE el consumo medio del mes de julio es de 7 KWh/día, lo que equivale a un aumento de unos 30€ extra en la factura.

Calcular el consumo aire acondicionado

Para establecer un consumo aproximado y mentalizarse del gasto que supone el uso del aire acondicionado, deberemos revisar cuanto consume realmente nuestro equipo. Tomaremos como ejemplo un equipo que tiene una potencia eléctrica de 2000W/hora (2 kW/hora), quiere decirnos que por cada hora que tengamos el aparato enfriando a plena potencia, va a consumir 2Kw. Poniendo un costo medio de la electricidad de 0.15€/kW (coste extraído del verano de 2016), deberemos multiplicar este coste por las horas que tenemos encendido el aparato para poder calcular el gasto medio. Si, por ejemplo, lo dejamos encendido durante toda la noche, va a costar unos 2,5€ aproximadamente.

Como ahorrar usando aire acondicionado

El Aire acondicionado es una herramienta idónea para estar a gusto en casa, no padecer golpes de calor y favorecerse de la tecnología más actual. No obstante, empleo poco eficaz y responsable de este, puede repercutir de manera negativa en nuestra salud, debido a que los peores constipados se cogen por un uso incorrecto del Aire acondicionado, y en nuestro bolsillo. Veamos una serie de pautas con las que conseguir un empleo responsable y reducir nuestra factura de la luz:

  1. Lo primero y casi mas importante cuando vayamos a adquirir un aparato nuevo, escoge un aparato eficaz. Como todos los electrodomésticos tienen una etiqueta identificadora en la que se señala el grado de eficacia que tiene. La letra A, acompañada de “+” y el color verde, son indicativos de un aparato eficaz energéticamente. Si adquirimos un electrodoméstico eficaz, con un indicativo A+++, podremos lograr un ahorro de hasta un 45% en el consumo de energía.
  2. Intentar instalar los aparatos en puntos donde menos le de el sol directo. Si el sol le da constantemente no solo dañara el sistema, sino lo calentara y le sera mas dificil funcionar adecuadamente con lo que aumenta el consumo.
  3. Poner el aparato a una temperatura media. El Ministerio de Industria recomienda fijar el termostato en 24ºC, aunque el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDEA),  estima que el cuerpo se debe amoldar a la temperatura del verano y poner ropa más ligera  poniendo el termostato en 26ºC.  Pero el 85% de las personas lo establece entre los 20-21ºC  pensando que es la temperatura mas optima. Pero  es importante saber que la diferencia máxima entre la temperatura  exterior e interior ha de ser de 12ºC. Cada grado de diferencia que pongamos, aumentara el consumo en un 8% más de energía asi que como cuando salgamos el cuerpo acusara un elevado cambio de temperatura y puede ocasionar que cacemos un resfriado.
  4. En el caso de que la maquina lo posea, activar o  instalar el modo Eco, que permitirá reducir el consumo hasta en un 30%.
  5. Recomendamos evita ponerlo por la noche aunque su maquina tenga un sistema de consumo reducido. Es preferible cuando esté fresco el cuarto apagar la maquina y abrir las ventanas para haga corriente , logrando reducir muchas horas de consumo. Además es muy perjudicial dormir con el Aire acondicionado encendido puesto que reseca las mucosas (de los ojos, garganta, nariz), entumece las articulaciones, etcétera
  6. Aísla tu hogar. Un buen aislamiento mantiene la temperatura interior. De noche, abre ventanas y persianas, dejando que entre el aire, y por las mañanas, cuando da el sol, baja las persianas para sostener la temperatura interior y eludir que caliente. Cuando pongas el Aire acondicionado, en cambio, cierra todas y cada una de las puertas y ventanas, para no despilfarrar energía.
  7. Limpia el aparato con regularidad. Los filtros de aire, cuando están sucios fuerzan a la unidad a consumir más energía de la frecuente para poder refrigerar y si ves que empieza a reducirse la eficacia de la maquina llama a un técnico profesional que le limpie y ponga al día el aparato..