Si quieres ecológico, local y social, elige agrosocial
En el amplio abanico de prácticas agrícolas que engloba el concepto de Agricultura Social (Social Farming), cuando los vectores de la ecuación son la generación de servicios sociales en áreas rurales y la sostenibilidad medioambiental, el resultado es sin duda motivador para el consumidor consciente.
En Cataluña podemos encontrar dentro de la red Xarxa AgroSocial un puñado de empresas sociales (cooperativas de iniciativa social, fundaciones, asociaciones) que combinan, en este sentido, un alto valor añadido social y medioambiental. Por una parte, hacen posible la inserción laboral de personas con discapacidades psíquicas o físicas, afectadas por enfermedades mentales o en riesgo de exclusión social, creando puestos de trabajo que permiten su integración laboral y social, en tanto les proporcionan independencia económica y una mejora de su calidad de vida y autoestima. Por otra, están optando por la producción agroecológica, recuperando el territorio, rescatando para el cultivo fincas agrícolas en desuso y ganándolas para la horticultura ecológica, recuperando y promoviendo variedades autóctonas, mejorando así la biodiversidad y poniendo en valor el patrimonio agroalimentario local, y sobre todo están revalorizando el pequeño productor (especie en vías de extinción si no se pone remedio) y su papel fundamental en la garantía de la soberanía alimentaria.
Foresterra produce carne ecológica de la vaca de l’Albera, autóctona de l’Empordà, una ternera criada en libertad. La cooperativa L’Olivera, dedicada al cultivo de viñas y olivos y la elaboración de vinos y aceites, ha colaborado con Slow Food Terres de Lleida en la recuperación de variedades tradicionales de viñas de la comarca de la Noguera a través del proyecto Vinyes Trobades. La Fundació El Molí d’en Puigvert participa desde la horticultura ecológica de la recuperación de variedades tradicionales como son la Monxeta (alubia) del Ganxet y la Maduixa (fresa) de su comarca, el Maresme. Por su parte Fundalis también está promoviendo la recuperación de dos variedades autóctonas de melocotón.
El Brot está en proceso de transformación en huerta ecológica con un proyecto en construcción de venta on-line de su producto agroecológico mediante el sistema de cestas. El Pla produce frutas y verduras tanto ecológicas como convencionales que comercializa a través de su tienda on-line. Biodrissa es la marca del producto de huerta ecológica de la Fundació Drissa que comercializa en su parada del Mercat del Lleó de Girona. La Tavella produce fruta y verdura de agricultura ecológica que comercializa directamente al consumidor a través del sistema de cesta (semanal o quincenal) con productos de proximidad y de temporada, mediante pedidos on-line a los que se puede añadir productos ecológicos y de economía social de otros miembros de la Xarxa, con distribución a domicilio y a una red de establecimientos colaboradores que operan como puntos de recogida.
Hortus Aprodiscae es un completo proyecto agroalimentario ecológico dedicado al cultivo, la elaboración y la venta de productos ecológicos y comidas ecológicas, que fomenta la recuperación de variedades locales y recetas tradicionales en sus productos elaborados de gastronomía local, y que apuesta por los circuitos cortos de comercialización, con venta en su propia tienda de Montblanc (Tarragona), en la red de establecimientos colaboradores en Cataluña y en mercados agroecológicos y ferias gastronómicas, y de cestas de fruta y verdura ecológica en las localidades tarraconenses en las que están ubicadas sus tres fincas agrícolas dedicadas a huerta ecológica: Montblanc, Constantí y La Selva del Camp.
La Fundació Onyar-La Selva produce planteles para huerta ecológica, y produce y comercializa setas ecológicas, gírgolas y shiitake. La cooperativa TEB Verd también produce setas shiitake ecológicas bajo la marca Bolet Ben Fet. Y La Klosca huevos ecológicos de gallinas felices.
Son ejemplos de un nuevo modelo de agricultura con valores sociales y ambientales, iniciativas que están aprendiendo y de las que aprender, que apuestan por la excelencia en su producto agroecológico, cuya calidad resulta del respeto por las personas, por el medio ambiente y por el territorio; un alimento ecológico, local, bueno, saludable y socialmente comprometido; una buena elección de compra social; una buena elección para el consumidor ecosocialmente responsable.



Gracias amigos por la publicación. Un fuerte abrazo y quedamos a vuestra disposición